A RAJOY NO LE GUSTAN LOS TRABAJADORES
No está demasiado lejos en el tiempo aquella huelga general que paralizó la España gobernada por Aznar y Rajoy. Y aún recordamos la valoración oficial que el Gobierno del PP hacía desde la TV PPública: “la huelga no existió”. Ni supieron, ni quisieron ocultar ese sentimiento antiobrerista que anida en una parte de la derecha ultramontana española, precisamente la que se hace más visible en esta última década.
No parece que hayan cambiado algunas cosas. Es verdad que la derecha no gobierna en nuestro país, y que hoy la TV pública es PÚBLICA con una sola P. Pero la animadversión de la cúpula dirigente del PP contra los trabajadores sigue siendo la misma. Tras la manifestación de propuesta, que no de protesta, celebrada el pasado día 12 en Madrid, Mariano Rajoy se dedicó a descalificarla sencillamente porque la misma no se dirigió contra el Gobierno de Zapatero.
Aún no ha entendido Mariano Rajoy que hay dos formas de gobernar. La suya, contra los trabajadores, a los que no reconoce ni siquiera el derecho de manifestarse, salvo que sea contra el PSOE. Y la del Presidente Zapatero, que defiende el derecho de los trabajadores a hacer público su descontento, a plantear sus reivindicaciones, y a exigir respuestas de Estado a un problema internacional.
Y respuesta de Estado es aquella en la que el Gobierno asume la mayor cuota de responsabilidad, pero contando con la cooperación de todas las fuerzas políticas representadas en el Parlamento, de las organizaciones empresariales y sindicales, y de la propia ciudadanía. El Gobierno ya ha dicho que no ahorrará esfuerzos para que nadie se quede fuera en la salida de la crisis; los trabajadores ya han dicho que están dispuestos a arrimar el hombro, pero que también los empresarios deben asumir su cuota de responsabilidad. Y Rajoy, mientras tanto, como el perro del hortelano.

1 comment
a mi lo que me sorprende es que a la derecha le preocupemos los trabajadores, solo saben que criticarlo todo ,son retorcidos