El populismo de Aznar
Que José María Aznar o Esperanza Aguirre estén desplegando en estos últimos días sus argumentarios más populistas, contraponiendo el esfuerzo que el Presidente Zapatero ha propuesto al país para luchar contra la especulación de los mercados que están poniendo en riesgo la propia estabilidad de la moneda común europea, enfrentándolo contra las inversiones que España ha aplicado en estos últimos años al despliegue del sector de las renovables mediante primas a la producción de energía limpia, no tendría nada de particular viniendo de quienes ponen cara y voz desde la derecha española al negacionismo del cambio climático.
Que lo hagan coincidiendo en el tiempo con la catástrofe que arrasa con toda forma de vida en el Golfo de Méjico, poniendo en riesgo el presente y el futuro de cientos de miles de personas que asisten con rabia e impotencia a las mismas discusiones de siempre, sobre si los métodos de explotación de las energías convencionales son totalmente seguros y no implican ningún riesgo, mientras el turquesa de su océano de siempre se inunda hoy de colores de cloaca, lo convierte sencillamente en una broma macabra.
